Don Giovanni. Tercera llamada.

jueves, 12 de marzo de 2009

Amantes de la diversión, el sarcasmo, el drama, la ópera o la crítica social: Tercera llamada, tercera y ¡comenzamos!. La espera ha terminado y por fin este jueves 12 de marzo el Festival de México en el Centro Histórico da inicio con una de las óperas que -en verdad- todos debemos ver por lo menos una vez en la vida y para muchos la mejor ópera de Wolfgang Amadeus Mozart: Don Giovanni. Esta puesta en escena arriesgada, erótica y a la vez llena de humor y sinceridad se presenta en el Teatro de la Ciudad el 12,15,19 y 22 de marzo. ¡Albricias, albricias!


Tuve la oportunidad de ir al ensayo general y no esperaba menos que ver y escuchar lo que el director de escena Mauricio García Lozano ha prometido con esta puesta en escena: “la obra buscará el sonido original de Mozart, y al mismo tiempo, se recreará visualmente con una propuesta moderna, cargada de simbolismo y sensualidad”. No sólo no me desilusiono, me sorprendió la escenografía, la distribución de los músicos dentro y fuera de escena, la solución de los espacios y las extraordinarias voces nacionales e internacionales que dan vida a esta tragicomedia.

Desde los primeros instantes en los que el telón se levanta nos vemos sorprendidos con una escena cargada de erotismo y jocosidad al "espiar y ser testigos" del desfile femenino que lo mismo pueden ser condesas, baronesas, marquesas, princesas, camareras o campesinas, a las que vemos desfilar por entre las sábanas de satín rojo de este bribón y narcisista Don Giovanni. El plafón de espejos que nos hace parte vouyerista de la escena será también el simbolo del ensimismamiento y perdición de uno de los personajes más odiados y amados que nos legó Mozart: Don Giovanni, que en esta ocasión es encarnado por el barítono norteamericano Christopher Schaldenbrand.

Uno de los grandes aciertos de esta puesta escenográfica es que llega al punto intermedio entre estas dos formas en las que se ha presentado esta ópera:

Entre una adaptación contemporánea:



Y una más tradicional:




En el segundo acto la obra nos mantiene en ascuas al ver el enredo amoroso que incluye una mujer despechada, una muerte en busca de venganza, así como el dejo de pasión y arrepentimiento en el que se ven cada uno de los personajes. Sin embargo, EL personaje y tal vez por el que esta obra podría también llamarse: Don Leporello, es el fiel pero sarcástico sirviente de Don Giovanni quen lleva la cuenta y el catálogo de conquistas de su amo, interpretado de forma majestuosa por el ruso Mikhail Kolelishvili.

Don Leporello es quien se atreve a juzgar la vida y conducta de su amo, el que lleva en cada diálogo el sarcásmo y crítica hacia la clase aristocrática y que junto con su amo en medio de una fiesta carnal se atreven a clamar y brindar por la libertad, y esque sí, ¡Viva la libertad! de esta obra que a más de 200 años de su estreno nos demuestra porque Wolfan Amadeus Mozart no es un compositor que haya hecho música por el simple afán contemplativo de su obra, no. Wolfan Amadeus Mozart fue un compositor irónico, subersivo y con un gran sentido del humor que hoy en día nos sigue sorprendiendo.


Don Giovanni en México.
Wolfgang Amadeus Mozart

Director concertador: Philip Pickett
Director de escena: Mauricio García Lozano
Orquesta y coro: Teatro de Bellas Artes
Voces: Christopher Schaldenbrand, Catarina Coresi, Raúl Hernández, Luiz-Ottavio Faria
Coproducción: Festival de México y Compañía Nacional de Ópera del INBA

Jueves 12 de marzo / 20:00 hs. / Teatro de la Ciudad
Domingo 15 de marzo / 17:00 hs. / Teatro de la Ciudad
Jueves 19 de marzo / 20:00 hs. / Teatro de la Ciudad
Domingo 22 de marzo / 17:00 hs. / Teatro de la Ciudad

NO ESPEREN MÁS Y APARTEN SUS ENTRADAS YAAAAA.

1 comentarios:

Doña Esa dijo...

Encontrar ese punto intermedio entre lo clásico y lo contemporáneo es sin duda un reto, difícilmente se satisface a todo público. Pero con una pieza atemporal no hay duda de que se disfruta. Iremos a apreciar el trabajo de esta puesta en escena.

Y sobre Don Giovanni ¿Qué se puede decir? Todos tenemos uno de esos en nuestros anecdotarios.

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